La plataforma Málaga Habitable, Verde y Sostenible (Por unos barrios dignos) luchamos por defender los intereses de la clase trabajadora y la inmensa mayoría de la sociedad de nuestra ciudad, que es una representación de la sociedad andaluza. Una mayoría que está siendo apartada del crecimiento económico actual, basado en la liquidación de recursos a largo plazo para satisfacer los intereses de unos pocos. Esa mayoría social que necesita de lo PÚBLICO y de más derechos sociales, como la sanidad pública y de calidad, a cuya defensa estamos todas y todos convocados el próximo 12 de abril.

El 12 de abril veremos a todas las fuerzas políticas progresistas en la calle, a las sindicales, o a movimientos sociales como el nuestro, tras la estela de la convocatoria de Marea Blanca. Sin embargo, asistimos descorazonadas y descorazonados a la posibilidad de que haya hasta 4 listas electorales de la izquierda en cada provincia de fuerzas que actualmente tienen representación parlamentaria. Separadas se lo pondrían mucho más fácil a la derecha y ultraderecha para conseguir una mayoría clara con la que seguir respaldando unos ataques y recortes a los servicios públicos; además de potenciar retrocesos en los derechos sociales de las mujeres, o de las minorías sociales.

Dejamos para más adelante un análisis donde comprender cómo un sector importante de la sociedad constata cómo la izquierda política le presta atención solo en las convocatorias electorales, pero no le da soluciones ni una alternativa clara a sus problemas más existenciales en el día a día, más allá de sus discursos en las instituciones.

Es evidente que el PSOE presentará una candidatura con una política más cercana a lo que sus dirigentes llaman en ocasiones “política de estado”. El que esa política haya entrado en contradicción con los avances de la clase trabajadora explica una parte del retroceso político de la izquierda. Pero otra parte del retroceso corresponde a los déficits de la llamada izquierda alternativa, que hace no demasiados años luchaba por un porcentaje de votos en Andalucía que oscilaba entre el 15-20%.

Cuando un sector de la clase trabajadora y la juventud vio posibilidades de lograr avances sociales, con movimientos sociales y sindicales ofreciendo alternativas concretas y mejoras ambiciosas, sí hubo una respuesta electoral correlativa. Era el contexto donde la movilización en la calle, y las reuniones en las plazas eran cotidianas. Donde la gente de a pie se sentía partícipe. Eso es lo que hay que recuperar. Y luchar contra toda clase de cainismo, permitiendo la libre expresión de ideas y corrientes. La izquierda es plural como el arco iris, y las organizaciones mayoritarias que buscan la unidad deben ser generosas y tolerantes.

Hacemos por tanto un llamamiento para poner los intereses de la mayoría social trabajadora en primer lugar, para que se cierren listas lo más unitarias posibles en el sentido aquí expresado. Sin fatalismos ni derrotismos ¡Necesitamos una unión ilusionante y creíble, más allá de las siglas! Que movilice a los indecisos. Creemos firmemente que las fuerzas de la izquierda, políticas, sindicales y de los movimientos sociales, tenemos la suficiente fuerza como para lograr un apoyo cada vez más claro. Para ello hay que ser coherentes en la defensa intransigente de la mayoría social trabajadora.